La Biblia
1 Tesalonicenses 2
Los ministros verdaderos predican con santidad — Los conversos son la gloria y el gozo de los misioneros.
1Porque, hermanos, vosotros mismos sabéis que nuestra visita a vosotros no fue en vano,
3Porque nuestra exhortación no procedió de error, ni de impureza, ni fue por engaño,
5Porque nunca fuimos lisonjeros en la palabra, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;
7Antes bien, fuimos afectuosos entre vosotros como la que cría con ternura a sus hijos.
12y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.