La Biblia
Eclesiastés 8
Nadie tiene el poder de evitar la muerte — No le irá bien al malvado; se vuelve al placer y no halla sabiduría.
2Yo te aconsejo que guardes el mandato del rey y ello por causa del juramento de Dios.
4Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá: Qué haces?
6Porque para todo deseo hay tiempo y juicio; porque el mal del hombre es grande sobre él.
7Porque no sabe lo que ha de acontecer; y el cuándo haya de acontecer, ¿quién se lo dirá?