Ir al juego

Guarda tu progreso

Crea tu perfil gratis

Menú

Guarda tu progreso Crea tu ficha para guardar tus coronas

Juego y comunidad

Aventura Continúa tu recorrido Desafíos Empieza o retoma tus partidas Clasificación

Escrituras y comunidad

Biblioteca Retoma, profundiza y recorre las Escrituras. Mi rama Elige tu rama

Ajustes

Idioma Español

Información

Quiénes somos Aviso legal Privacidad
Inicio Aventura Biblioteca Desafíos Clasificación Iglesia
Esdras 6 21 de 22

Esdras 6

Para acoger este capítulo Una palabra para recibir Darío renueva el decreto de Ciro de reconstruir el templo — Se termina y se dedica, y se reanudan los sacrificios y las fiestas. ⌃

1 Entonces el rey Darío dio la orden de buscar en la casa de los libros donde guardaban los tesoros allí en Babilonia.

2 Y fue hallado en Acmeta, en el palacio que está en la provincia de Media, un rollo en el cual estaba escrito así: Memoria:

3 En el año primero del rey Ciro, el mismo rey Ciro dio orden acerca de la casa de Dios que estaba en Jerusalén: Que se reedifique la casa como lugar para ofrecer sacrificios, y que se coloquen firmemente sus cimientos; con su altura de sesenta codos y su anchura de sesenta codos;

4 con tres hileras de piedras grandes y una hilera de vigas de madera nueva; y que el gasto sea pagado por la casa del rey.

5 Y que también los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor sacó del templo que estaba en Jerusalén y los llevó a Babilonia, sean devueltos y se lleven al templo que está en Jerusalén, a su lugar, y sean puestos en la casa de Dios.

6 Ahora pues, Tatnai, gobernador del otro lado del río, Setar-boznai y vuestros compañeros los oficiales que estáis al otro lado del río, apartaos de allí.

7 No estorbéis la obra de esa casa de Dios; que el gobernador de los judíos y sus ancianos reedifiquen esa casa de Dios en su lugar.

8 Y esta es mi orden en cuanto a lo que habéis de hacer con esos ancianos de los judíos, para reedificar la casa de Dios: que de los bienes del rey que vienen del tributo del otro lado del río, sean pagados puntualmente los gastos a aquellos hombres, para que no cese la obra.

9 Y lo que sea necesario, becerros y carneros y corderos, para los holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que digan los sacerdotes que están en Jerusalén, se les dé cada día sin falta,

10 para que ofrezcan sacrificios agradables al Dios de los cielos y oren por la vida del rey y por la de sus hijos.

11 También he dado orden de que a cualquiera que altere este decreto le sea arrancada una viga de su casa, y levantándola, sea colgado en ella; y su casa sea hecha muladar por esto.

12 Y el Dios que ha hecho habitar allí su nombre destruya a todo rey y pueblo que ponga su mano para cambiar o destruir esa casa de Dios que está en Jerusalén. Yo, Darío, he dado este decreto; sea cumplido con exactitud.

13 Entonces Tatnai, gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros hicieron con toda exactitud según el rey Darío había mandado.

14 Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron la obra, por el mandamiento del Dios de Israel, y por el mandato de Ciro, y de Darío y de Artajerjes, rey de Persia.

15 Y esta casa fue terminada el tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío.

16 Y los hijos de Israel, los sacerdotes, y los levitas y los demás que habían regresado de la cautividad celebraron con gozo la dedicación de esta casa de Dios.

17 Y ofrecieron en la dedicación de esta casa de Dios cien becerros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos, y doce machos cabríos como ofrenda por el pecado por todo Israel, conforme al número de las tribus de Israel.

18 Y pusieron a los sacerdotes en sus turnos y a los levitas en sus grupos, para el servicio de Dios que está en Jerusalén, conforme a lo escrito en el libro de Moisés.

19 Y los hijos de la cautividad celebraron la Pascua a los catorce días del mes primero.

20 Porque los sacerdotes y los levitas se habían purificado juntamente, todos estaban limpios; y sacrificaron la Pascua por todos los hijos de la cautividad, y por sus hermanos los sacerdotes y por sí mismos.

21 Y comieron los hijos de Israel que habían regresado de la cautividad, y todos los que se habían apartado de la impureza de las naciones de la tierra, para buscar a Jehová Dios de Israel.

22 Y celebraron con regocijo la fiesta de los panes sin levadura durante siete días, por cuanto Jehová los había alegrado y había vuelto el corazón del rey de Asiria hacia ellos, para fortalecer sus manos en la obra de la casa de Dios, el Dios de Israel.

Origen del texto

Las Sagradas Escrituras Leer este capítulo en el sitio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días↗

Foro

El Foro no está abierto en tu barrio. La lectura y tus marcas siguen disponibles.

Mis marcas

Mis marcas

Lo que quieres volver a encontrar en este capítulo.

Selecciona un pasaje para subrayarlo, anotarlo o guardarlo.

Marca eliminada

Mis marcas

Guardar una nota

Marca visual
Color

Esta nota es privada y nunca se publica en el Foro.

Más

¿Qué quieres hacer con este pasaje?

Comodidad de lectura

Tamaño del texto
Interlineado
Ancho de línea
Tipografía
Fondo
Ilustraciones

Compartir este pasaje

Enviar por WhatsApp XPublicar en X

Enlace copiado

Una lectura a tu ritmo

Este capítulo

Estamos preparando una lectura cómoda para Este capítulo.

Seguimos afinando el espacio de lectura de Este capítulo para que sea realmente cómodo.

Seguimos preparando Este capítulo para una lectura cómoda. Gracias por esperar un momento más.

No hemos podido preparar la lectura de Este capítulo por ahora.