Ir al juego

Guarda tu progreso

Crea tu perfil gratis

Menú

Guarda tu progreso Crea tu ficha para guardar tus coronas

Juego y comunidad

Aventura Continúa tu recorrido Desafíos Empieza o retoma tus partidas Clasificación

Escrituras y comunidad

Biblioteca Retoma, profundiza y recorre las Escrituras. Mi rama Elige tu rama

Ajustes

Idioma Español

Información

Quiénes somos Aviso legal Privacidad
Inicio Aventura Biblioteca Desafíos Clasificación Iglesia
Éxodo 10 29 de 29

Éxodo 10

Para acoger este capítulo Una palabra para recibir Jehová envía una plaga de langostas — Esta es seguida por densas tinieblas sobre todo Egipto durante tres días — Moisés es echado de la presencia de Faraón. ⌃

1 Y Jehová dijo a Moisés: Preséntate ante Faraón, porque yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales;

2 y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y las señales que realicé entre ellos, y para que sepáis que yo soy Jehová.

3 Entonces fueron Moisés y Aarón a Faraón y le dijeron: Jehová, el Dios de los hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo para que me sirva.

4 Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo traeré langosta sobre tu territorio,

5 la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que se salvó, lo que os haya quedado del granizo; comerá asimismo todo árbol que os produce fruto en el campo.

6 Y llenarán tus casas, y las casas de todos tus siervos y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos existieron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y salió de la presencia de Faraón.

7 Entonces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuándo será este una trampa para nosotros? Deja ir a estos hombres para que sirvan a Jehová, su Dios. ¿Todavía no sabes que Egipto está destruido?

8 Y Moisés y Aarón volvieron a ser llamados ante Faraón, el cual les dijo: Andad, servid a Jehová, vuestro Dios. ¿Quiénes son los que han de ir?

9 Y Moisés respondió: Hemos de ir con nuestros niños y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas; con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir, porque tenemos que celebrar fiesta solemne a Jehová.

10 Y él les dijo: ¡Así sea Jehová con vosotros si os dejo ir a vosotros y a vuestros niños! ¡Mirad cómo el mal está delante de vuestro rostro!

11 No será así. Id ahora vosotros los varones y servid a Jehová, pues esto es lo que vosotros pedisteis. Y los echaron de la presencia de Faraón.

12 Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto y consuma todo lo que el granizo dejó.

13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová envió un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y a la mañana el viento oriental trajo la langosta.

14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto y se asentó en todo el territorio de Egipto, en gran cantidad. Nunca antes de ella hubo semejante plaga de langosta, ni después de ella habrá otra igual.

15 Y cubrió la faz de todo el país, y se oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; y no quedó cosa verde en los árboles ni en la hierba del campo en toda la tierra de Egipto.

16 Entonces Faraón hizo llamar aprisa a Moisés y a Aarón y dijo: He pecado contra Jehová, vuestro Dios, y contra vosotros.

17 Mas ruego ahora que perdones mi pecado esta vez, y que oréis a Jehová, vuestro Dios, para que solamente quite de mí esta muerte.

18 Y salió Moisés de la presencia de Faraón y oró a Jehová.

19 Entonces Jehová envió un viento occidental fortísimo y quitó la langosta y la arrojó al mar Rojo; ni una langosta quedó en todo el territorio de Egipto.

20 Mas Jehová endureció el corazón de Faraón, y este no dejó ir a los hijos de Israel.

21 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tan densas que cualquiera las palpe.

22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas tres días por toda la tierra de Egipto.

23 Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.

24 Entonces Faraón hizo llamar a Moisés y dijo: Id, servid a Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños con vosotros.

25 Y Moisés respondió: Tú también nos entregarás sacrificios y holocaustos para que ofrezcamos sacrificios a Jehová, nuestro Dios.

26 Nuestros ganados irán también con nosotros; no quedará ni una pezuña, porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová, nuestro Dios; y no sabemos con qué hemos de servir a Jehová, hasta que lleguemos allá.

27 Mas Jehová endureció el corazón de Faraón, y este no quiso dejarlos ir.

28 Y le dijo Faraón: Retírate de mí. Guárdate de volver a ver mi rostro, porque el día en que veas mi rostro, morirás.

29 Y Moisés respondió: Bien has dicho; no veré más tu rostro.

Origen del texto

Las Sagradas Escrituras Leer este capítulo en el sitio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días↗

Foro

El Foro no está abierto en tu barrio. La lectura y tus marcas siguen disponibles.

Mis marcas

Mis marcas

Lo que quieres volver a encontrar en este capítulo.

Selecciona un pasaje para subrayarlo, anotarlo o guardarlo.

Marca eliminada

Mis marcas

Guardar una nota

Marca visual
Color

Esta nota es privada y nunca se publica en el Foro.

Más

¿Qué quieres hacer con este pasaje?

Comodidad de lectura

Tamaño del texto
Interlineado
Ancho de línea
Tipografía
Fondo
Ilustraciones

Compartir este pasaje

Enviar por WhatsApp XPublicar en X

Enlace copiado

Una lectura a tu ritmo

Este capítulo

Estamos preparando una lectura cómoda para Este capítulo.

Seguimos afinando el espacio de lectura de Este capítulo para que sea realmente cómodo.

Seguimos preparando Este capítulo para una lectura cómoda. Gracias por esperar un momento más.

No hemos podido preparar la lectura de Este capítulo por ahora.