La Biblia

Éxodo 16

Israel murmura por la falta de pan y codicia las ollas de carne de Egipto — Jehová hace llover pan del cielo y envía codornices para darles carne — Se da el maná a Israel cada día, excepto el día de reposo, durante cuarenta años.

1Y partió de Elim toda la congregación de los hijos de Israel y llegó al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, a los quince días del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto.

2Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y contra Aarón en el desierto;

3y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos, pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

4Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley o no.

5Pero al sexto día prepararán lo que hayan recogido, que será el doble de lo que suelen recoger cada día.

6Entonces dijeron Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: Al atardecer sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto,

7y por la mañana veréis la gloria de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones contra Jehová; pues, ¿qué somos nosotros para que vosotros murmuréis contra nosotros?

8Y dijo Moisés: Jehová os dará al atardecer carne para comer, y por la mañana pan hasta saciaros; por cuanto Jehová ha oído vuestras murmuraciones que habéis murmurado contra él; ¿y qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová.

9Y dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones.

10Y sucedió que mientras Aarón hablaba a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová apareció en la nube.

11Y Jehová habló a Moisés, diciendo:

12Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales y diles: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios.

13Y aconteció que al llegar el atardecer, subieron codornices que cubrieron el campamento, y por la mañana descendió rocío alrededor del campamento.

14Y cuando el rocío cesó de descender, he aquí sobre la faz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como la escarcha sobre la tierra.

15Y al verla los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?, porque no sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer.

El maná cayó…
Éxodo 16:14–15 El maná cayó…

16Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pueda comer: un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas; tomará cada uno para los que están en su tienda.

17Y los hijos de Israel lo hicieron así, y recogieron unos más, otros menos;

18y lo medían por gomer, y no le sobró al que había recogido mucho, ni le faltó al que había recogido poco; cada uno recogió conforme a lo que había de comer.

19Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana.

20Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para el otro día, y crio gusanos y hedió; y se enojó contra ellos Moisés.

21Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.

22En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los jefes de la congregación fueron a Moisés y se lo hicieron saber.

23Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo, el reposo de Jehová; lo que tengáis que cocer, cocedlo hoy, y lo que tengáis que cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobre, guardadlo para mañana.

24Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se pudrió ni hubo en él gusano.

25Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para Jehová; hoy no lo hallaréis en el campo.

26En los seis días lo recogeréis; pero el séptimo día es día de reposo, en el cual no se hallará.

27Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron nada.

28Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo rehusaréis guardar mis mandamientos y mis leyes?

29Mirad que Jehová os dio el día de reposo, y por eso os da en el sexto día pan para dos días. Quédese, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de su lugar en el séptimo día.

30Así el pueblo reposó el séptimo día.

31Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.

32Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Llenad un gomer de él para que se guarde para vuestros descendientes, a fin de que vean el pan que yo os di a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto.

33Y dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un gomer de maná, y ponlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes.

34Y Aarón lo puso delante del Testimonio para guardarlo, como Jehová lo mandó a Moisés.

35Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.

36Y un gomer es la décima parte de un efa.