La Biblia
Ezequiel 33
Los atalayas que alcen la voz de amonestación salvarán sus propias almas — Los pecadores que se arrepientan serán salvos — Los justos que pequen serán condenados — El pueblo de Judá en Jerusalén es destruido por causa de sus pecados.
1Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
3y él vea venir la espada sobre la tierra, y toque la trompeta y avise al pueblo,
18Cuando el justo se aparte de su justicia y haga injusticia, morirá por ello.
19Y cuando el malvado se aparte de su maldad y haga lo que es justo y recto, vivirá por ello.
23Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
33Y cuando esto venga (he aquí que ya viene), sabrán que hubo profeta entre ellos.