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Jeremías 42 11 de 22

Jeremías 42

Para acoger este capítulo Una palabra para recibir Jeremías promete a Johanán y al remanente de Judá paz y seguridad si se quedan en Judá, pero la espada, el hambre y la pestilencia si se van a Egipto. ⌃

1 Y se acercaron todos los jefes de la gente de guerra, y Johanán hijo de Carea, y Jezanías hijo de Osaías y todo el pueblo desde el menor hasta el mayor,

2 y dijeron al profeta Jeremías: Llegue ahora nuestra súplica delante de ti, y ruega por nosotros a Jehová, tu Dios, por todo este resto (pues de muchos hemos quedado unos pocos, como nos ven tus ojos),

3 para que Jehová tu Dios nos enseñe el camino por donde debemos ir y lo que hemos de hacer.

4 Y el profeta Jeremías les dijo: Ya os he oído. He aquí que voy a orar a Jehová vuestro Dios, como habéis dicho; y acontecerá que todo lo que Jehová os responda os lo declararé; no os reservaré palabra alguna.

5 Y ellos dijeron a Jeremías: Jehová sea entre nosotros un testigo verdadero y fiel, si no hacemos conforme a todo aquello para lo cual Jehová tu Dios te envíe a nosotros.

6 Sea bueno o sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios, al cual te enviamos, obedeceremos, para que, obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios, nos vaya bien.

7 Y aconteció que al cabo de diez días vino la palabra de Jehová a Jeremías.

8 Y llamó a Johanán hijo de Carea, y a todos los jefes de la gente de guerra que con él estaban y a todo el pueblo desde el menor hasta el mayor,

9 y les dijo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel, a quien me enviasteis para presentar vuestros ruegos ante él:

10 Si permanecéis en esta tierra, os edificaré y no os destruiré; os plantaré y no os arrancaré, porque arrepentido estoy del mal que os he hecho.

11 No temáis al rey de Babilonia, del cual tenéis temor; no le temáis, ha dicho Jehová, porque con vosotros estoy yo para salvaros y libraros de su mano;

12 y tendré misericordia de vosotros, para que él tenga misericordia de vosotros y os haga volver a vuestra tierra.

13 Pero si decís: No moraremos en esta tierra ni obedeceremos la voz de Jehová vuestro Dios,

14 diciendo: No, sino que entraremos en la tierra de Egipto, en la cual no veremos guerra, ni oiremos sonido de trompeta ni tendremos hambre de pan, y allá moraremos;

15 y, ahora bien, por eso, oíd la palabra de Jehová, remanente de Judá: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: Si vosotros enteramente fijáis vuestros rostros para entrar en Egipto y entráis para peregrinar allá,

16 entonces acontecerá que la espada que teméis os alcanzará allá en la tierra de Egipto, y el hambre de que tenéis temor allá en Egipto os perseguirá, y allí moriréis.

17 Y sucederá que todos los hombres que fijen sus rostros para entrar en Egipto, para peregrinar allí, morirán por la espada, por el hambre y por la pestilencia; no habrá de ellos quien quede vivo ni quien escape del mal que traeré yo sobre ellos.

18 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: Como se derramó mi enojo y mi ira sobre los moradores de Jerusalén, así se derramará mi ira sobre vosotros cuando entréis en Egipto; y seréis objeto de execración y de espanto, y de maldición y de afrenta; y no veréis más este lugar.

19 Jehová habló sobre vosotros, oh remanente de Judá: No entréis en Egipto. Sabed ciertamente que os lo advierto hoy.

20 Pues habéis hecho errar vuestras almas, porque vosotros me enviasteis a Jehová vuestro Dios, diciendo: Ora por nosotros a Jehová nuestro Dios; y conforme a todas las cosas que Jehová nuestro Dios diga, háznoslo saber y lo haremos.

21 Y os lo he declarado hoy, pero no habéis obedecido la voz de Jehová vuestro Dios ni a ninguna de las cosas que él me envió a deciros.

22 Ahora, pues, sabed ciertamente que por la espada, y por el hambre y por la pestilencia moriréis en el lugar donde deseasteis entrar para peregrinar allí.

Origen del texto

Las Sagradas Escrituras Leer este capítulo en el sitio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días↗

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