La Biblia
Marcos 6
Jesús envía a los Doce — Herodes manda decapitar a Juan el Bautista — Nuestro Señor alimenta a cinco mil, anda sobre las aguas y sana a multitudes.
1Y salió de allí y fue a su tierra, y le siguieron sus discípulos.
6Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseñando.
9y que calzasen sandalias y no vistiesen dos túnicas.
10Y les dijo: Dondequiera que entréis en una casa, quedaos en ella hasta que salgáis de aquel lugar.
12Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen.
13Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.
15Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es profeta, o alguno de los profetas.
16Y oyéndolo Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité; él ha resucitado de los muertos.
18Porque Juan decía a Herodes: No te es lícito tener la esposa de tu hermano.
19Mas Herodías le acechaba y deseaba matarle. Pero no podía,
23Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.
24Y saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le dijo: La cabeza de Juan el Bautista.
27Y enseguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuese traída la cabeza de Juan;
29Y oyéndolo sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.
32Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.
38Y él les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Id y vedlo. Y al saberlo, dijeron: Cinco, y dos peces.
39Y les mandó que hiciesen recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.
40Y se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.
42Y comieron todos y se saciaron.
43Y recogieron doce cestas llenas de los pedazos y de lo sobrante de los peces.
44Y los que comieron eran cinco mil hombres.
46Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar.
47Y cuando fue ya tarde, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.
49Y viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron voces;
52porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.
53Y cuando pasaron al otro lado, llegaron a la tierra de Genesaret y arribaron a la orilla.
54Y saliendo ellos de la barca, de inmediato le reconocieron.