La Biblia
Mateo 26
Jesús es ungido — Jesús celebra la Pascua e instituye la Santa Cena — Padece en Getsemaní; es entregado por Judas y llevado ante Caifás — Pedro niega conocer a Jesús.
1Y aconteció que, cuando Jesús hubo acabado todas estas palabras, dijo a sus discípulos:
4y se confabularon para prender con engaño a Jesús, y matarle.
5Pero decían: No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.
6Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,
8Al ver esto, sus discípulos se enojaron y dijeron: ¿Para qué este desperdicio?
9Porque este perfume hubiera podido venderse por gran precio y haberse dado a los pobres.
11Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
14Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes
15y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le pesaron treinta piezas de plata.
16Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
19Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó y prepararon la Pascua.
20Y al anochecer, se sentó a la mesa con los doce.
21Y mientras comían, dijo: De cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.
22Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?
23Entonces él, respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ese me va a entregar.
27Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;
30Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.
32Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.
33Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.
34Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
38Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.
43Y vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44Y dejándolos, se fue de nuevo y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.
46¡Levantaos, vamos! He aquí ha llegado el que me entrega.
48Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo bese, ese es; prendedle.
49Y enseguida se acercó a Jesús y dijo: Salve, Maestro. Y le besó.
54¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras de que así debe suceder?
61que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios y en tres días reedificarlo.
62Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican estos contra ti?
66¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es culpable de muerte!
67Entonces le escupieron en el rostro y le dieron de puñetazos; y otros le abofeteaban,
68diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha golpeado.
70Pero él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.