La Biblia
Salmos 31
David confía en Jehová y se regocija en Su misericordia — Hablando como el Mesías dice: En tus manos encomiendo mi espíritu — David aconseja: Amad a Jehová, todos vosotros, Sus santos, porque Jehová guarda a los fieles.
1En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo jamás avergonzado;líbrame en tu justicia.
2Inclina a mí tu oído; líbrame pronto;sé tú mi roca fuerte y la fortaleza para salvarme.
3Porque tú eres mi roca y mi fortaleza;por amor a tu nombre guíame y encamíname.
4Sácame de la red que han escondido para mí,porque tú eres mi fortaleza.
5En tus manos encomiendo mi espíritu;tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
6Aborrecí a los que confían en ídolos vanos,mas yo en Jehová he confiado.
8y no me entregaste en manos del enemigo;pusiste mis pies en lugar espacioso.
12He sido olvidado de su corazón como un muerto;he venido a ser como una vasija quebrada.
14Mas yo en ti confío, oh Jehová;yo digo: Tú eres mi Dios.
15En tus manos están mis años;líbrame de manos de mis enemigos y de mis perseguidores.
16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;sálvame por tu misericordia.
18Enmudezcan los labios mentirososque hablan contra el justo cosas duras,con soberbia y menosprecio.
21Bendito sea Jehová,porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.
24Esforzaos todos vosotros, los que esperáis en Jehová,y tome aliento vuestro corazón.