La Biblia

Salmos 71

David alaba a Dios con acción de gracias — ¿Quién como Dios?

1En ti, oh Jehová, me he refugiado;no sea yo avergonzado jamás.

2Hazme escapar y líbrame en tu justicia;inclina a mí tu oído y sálvame.

3Sé para mí peña de refugio, adonde recurra yo continuamente.Tú has mandado que yo sea salvo,porque tú eres mi roca y mi fortaleza.

4Dios mío, líbrame de manos del malvado,de manos del perverso y despiadado.

5Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza,seguridad mía desde mi juventud.

6Por ti he sido sustentado desde el vientre;de las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó;de ti será siempre mi alabanza.

7Como prodigio he sido a muchos,y tú mi refugio fuerte.

8Sea llena mi boca de tu alabanza,de tu gloria todo el día.

9No me deseches en el tiempo de la vejez;cuando mis fuerzas se acaben, no me desampares.

10Porque mis enemigos hablan contra mí,y los que acechan mi alma se consultan entre sí,

11diciendo: Dios lo ha desamparado;perseguidle y tomadle, porque no hay quien le libre.

12Oh Dios, no te alejes de mí;Dios mío, acude pronto en mi socorro.

13Sean avergonzados y perezcan los adversarios de mi alma;sean cubiertos de afrenta y de ignominia los que mi mal buscan.

14Mas yo continuamente esperaréy te alabaré más y más.

15Mi boca publicará tu justiciay tu salvación todo el día,aunque no sé el número de ellas.

16Vendré con el poder de Jehová el Señor;haré memoria de tu justicia, de la tuya sola.

17Oh Dios, me enseñaste desde mi juventud,y hasta ahora he manifestado tus maravillas.

18Y aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares,hasta que anuncie tu brazo a esta generación,tu poder a todos los que han de venir.

19Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso,porque has hecho grandes cosas;oh Dios, ¿quién como tú?

20Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males,volverás a darme vida,y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.

21Aumentarás mi grandeza,y volverás a consolarme.

22Asimismo, yo te alabaré con instrumento de salterio;tu verdad, oh Dios mío, cantaré yo a ti con el arpa,oh Santo de Israel.

23Mis labios se regocijarán cuando cante para ti,y mi alma, la cual tú redimiste.

24Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día;por cuanto han sido avergonzados,porque han sido humillados los que mi mal procuraban.