La Biblia

Doctrina y Convenios 10

1–26, Satanás incita a hombres inicuos a oponerse a la obra del Señor; 27–33, Su propósito es procurar destruir las almas de los hombres; 34–52, El Evangelio ha de ir a los lamanitas y a todas las naciones por medio del Libro de Mormón; 53–63, El Señor establecerá Su Iglesia y Su Evangelio entre los hombres; 64–70, Recogerá en Su Iglesia a los que se arrepientan y salvará a los obedientes.

1He aquí, te digo que por haber entregado en manos de un hombre inicuo esos escritos para lo cual se te dio el poder de traducirlos por medio del Urim y Tumim, ahora los has perdido.

2Y al mismo tiempo perdiste tu don y se ofuscó tu mente.

3No obstante, otra vez te es restaurado; procura, por tanto, ser fiel, y sigue hasta concluir el resto de la traducción como has empezado.

4No corras más aprisa, ni trabajes más de lo que tus fuerzas y los medios proporcionados te permitan traducir; mas sé diligente hasta el fin.

5Ora siempre para que salgas triunfante; sí, para que venzas a Satanás y te libres de las manos de los siervos de Satanás que apoyan su obra.

6He aquí, han procurado destruirte; sí, hasta el hombre en quien has confiado ha intentado destruirte.

7Y por esta razón dije que es un hombre inicuo, porque ha procurado llevarse las cosas que te han sido confiadas; y también ha intentado destruir tu don.

8Y por haber entregado los escritos en sus manos, he aquí, hombres perversos te los han quitado.

9De modo que los has entregado, sí, aquello que era sagrado, a la maldad.

10Y he aquí, Satanás ha incitado sus corazones a cambiar las palabras que has hecho escribir, o sea, que has traducido, las cuales han salido de tus manos.

11Y he aquí, te digo que por haber cambiado ellos las palabras, ahora dicen lo contrario de lo que tradujiste e hiciste escribir.

12Y de esta manera el diablo ha procurado poner en marcha un plan astuto para destruir esta obra;

13porque les ha puesto en el corazón hacer esto para que, mintiendo, digan que te han sorprendido en las palabras que has fingido haber traducido.

14De cierto te digo, que no permitiré que Satanás realice su perverso designio en esto.

15Porque he aquí, les ha puesto en el corazón hacer que tientes al Señor tu Dios, al pedir traducirlo de nuevo.

16Y entonces, he aquí, dicen y piensan en sus corazones: Veremos si Dios le ha dado el poder de traducir; si es así, le dará poder otra vez;

17y si Dios le da poder otra vez, o si traduce de nuevo, es decir, si produce las mismas palabras, he aquí, las tenemos con nosotros y las hemos alterado;

18de manera que no estarán de acuerdo, y diremos que ha mentido en sus palabras, y que no tiene ningún don ni poder;

19así lo destruiremos, como también la obra; y haremos esto para que al final no seamos avergonzados, y para obtener la gloria del mundo.

20De cierto, de cierto te digo, que Satanás ejerce un gran dominio en sus corazones y los incita a la iniquidad contra lo bueno;

21y corruptos están sus corazones y llenos de maldades y abominaciones; y aman las tinieblas más bien que la luz, porque sus hechos son malos; por tanto, no recurren a mí.

22Satanás los incita a fin de conducir sus almas a la destrucción.

23Y así ha ideado un plan astuto, pensando destruir la obra de Dios; pero lo demandaré de las manos de ellos, y se tornará para su vergüenza y condenación en el día del juicio.

24Sí, él incita sus corazones a la ira contra esta obra.

25Sí, les dice: Engañad y acechad para poder destruir; he aquí, en esto no hay daño. Y así los lisonjea y les dice que no es pecado mentir para sorprender a un hombre en la mentira, a fin de destruirlo.

26Y de este modo los halaga y los conduce hasta que arrastra sus almas al infierno; y así hace que caigan en su propio ardid.

27Y así va y viene, acá y allá sobre la tierra, procurando destruir las almas de los hombres.

28De cierto, de cierto te digo: ¡Ay de aquel que miente para engañar, porque supone que otro miente para engañar!, porque no se exime a tales de la justicia de Dios.

29Y he aquí, han cambiado estas palabras, porque Satanás les dice que tú los has engañado; y así los adula para que cometan iniquidad, a fin de hacer que tientes al Señor tu Dios.

30He aquí, te digo que no volverás a traducir aquellas palabras que han salido de tus manos;

31porque he aquí, no realizarán sus malos designios de mentir contra esas palabras. Pues, he aquí, si produces las mismas palabras, dirán que has mentido y que has fingido traducir, pero que tú mismo te has contradicho.

32Y he aquí, publicarán esto, y Satanás endurecerá el corazón del pueblo, agitándolo a la ira en contra de ti, para que no crean mis palabras.

33Así piensa Satanás vencer tu testimonio en esta generación, para que en ella la obra no salga a luz.

34Pero mira, aquí hay sabiduría; y porque te manifiesto sabiduría, y te doy mandamientos en cuanto a lo que has de hacer respecto de estas cosas, no lo muestres al mundo hasta haber terminado el trabajo de la traducción.

35No te maravilles de que te dije: Aquí hay sabiduría, no lo muestres al mundo; pues yo dije que no lo muestres al mundo a fin de que seas preservado.

36He aquí, no te digo que no lo muestres a los justos;

37pero como no siempre puedes juzgar quiénes son justos, o como no siempre puedes discernir a los malvados de los justos, es por lo que te digo que guardes silencio hasta que yo considere propio dar a conocer al mundo todas las cosas concernientes al asunto.

38Y ahora de cierto te digo, que un relato de las cosas que has escrito, que han desaparecido de tus manos, está grabado en las planchas de Nefi;

39sí, y recordarás que en esos escritos se decía que se hallaba una relación más particular de estas cosas en las planchas de Nefi.

40Y debido a que el relato grabado en las planchas de Nefi habla más particularmente de las cosas que en mi sabiduría quisiera traer al conocimiento del pueblo en esta historia,

41traducirás, por tanto, lo que está grabado en las planchas de Nefi hasta llegar al reinado del rey Benjamín, o hasta llegar a lo que has traducido y retenido;

42y he aquí, lo publicarás como la relación de Nefi; y así confundiré a los que han alterado mis palabras.

43No permitiré que destruyan mi obra; sí, les mostraré que mi sabiduría es más potente que la astucia del diablo.

44He aquí, ellos solo tienen una parte, o sea, un compendio del relato de Nefi.

45He aquí, hay muchas cosas grabadas en las planchas de Nefi que dan mayor claridad a mi evangelio; por tanto, me es prudente que traduzcas esta primera parte de los grabados de Nefi y la incluyas en esta obra.

46Y he aquí, el resto de esta obra contiene todas aquellas partes de mi evangelio que mis santos profetas, sí, y también mis discípulos, pidieron en sus oraciones que llegaran a este pueblo.

47Y les dije que les sería concedido según su fe en sus oraciones;

48sí, y esta fue su fe: que mi evangelio, el cual les entregué a fin de que lo predicasen en sus días, llegara a sus hermanos los lamanitas, y también a todos los que hubieren llegado a ser lamanitas a causa de sus disensiones.

49Mas esto no es todo: su fe en sus oraciones era que este evangelio también se diera a conocer, si acaso otras naciones llegasen a poseer esta tierra;

50y así dejaron sobre esta tierra una bendición en sus oraciones, para que quien creyese en este evangelio sobre esta tierra, tuviera la vida eterna;

51sí, que este fuese accesible para todos, de la nación, tribu, lengua o pueblo que fueren.

52Y ahora bien, he aquí, según su fe en sus oraciones traeré esta parte de mi evangelio al conocimiento de mi pueblo. He aquí, no la traigo para destruir lo que han recibido, sino para aumentarlo.

53Y por esta causa he dicho: Si los de esta generación no endurecen sus corazones, estableceré entre ellos mi iglesia.

54Ahora, no digo esto para destruir mi iglesia, sino para edificarla.

55Por lo tanto, quienes pertenecen a mi iglesia no necesitan temer, porque los tales heredarán el reino de los cielos.

56Pero aquellos que no me temen ni guardan mis mandamientos, sino que establecen iglesias para sí para lucrar, sí, y todos los que obran inicuamente y edifican el reino del diablo, sí, de cierto, de cierto te digo, que son ellos a quienes inquietaré y haré que tiemblen y se estremezcan hasta el centro.

57He aquí, soy Jesucristo, el Hijo de Dios. Vine a los míos, y los míos no me recibieron.

58Soy la luz que brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la comprenden.

59Soy aquel que dije a mis discípulos: Otras ovejas tengo que no son de este redil; y hubo muchos que no me entendieron.

60Y le mostraré a este pueblo que tenía otras ovejas, y que eran una rama de la casa de Jacob;

61y le daré a conocer sus obras maravillosas que hicieron en mi nombre;

62sí, y también sacaré a luz mi evangelio que les fue enseñado, y he aquí, no negarán lo que tú has recibido, sino que lo edificarán y pondrán de manifiesto los puntos verdaderos de mi doctrina, sí, y la única doctrina que hay en mí.

63Y hago esto para establecer mi evangelio, a fin de que no haya tanta contención; sí, Satanás incita el corazón del pueblo para que contiendan sobre los puntos de mi doctrina; y en estas cosas yerran, porque pervierten las Escrituras y no las entienden.

64Por tanto, les descubriré este gran misterio;

65pues he aquí, los juntaré como la gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas, si no endurecen sus corazones;

66sí, si quieren venir, pueden hacerlo, y beber de las aguas de la vida libremente.

67He aquí, esta es mi doctrina: quienes se arrepienten y vienen a mí, tales son mi iglesia.

68Quien declare más o menos que esto no es de mí, sino que está en contra de mí; por consiguiente, no es de mi iglesia.

69Y ahora bien, he aquí, a los que son de mi iglesia, y perseveran en ella hasta el fin, estableceré sobre mi roca, y las puertas del infierno no prevalecerán en contra de ellos.

70Y ahora, recuerda las palabras de aquel que es la vida y la luz del mundo, tu Redentor, tu Señor y tu Dios. Amén.