La Biblia

Doctrina y Convenios 104

1–10, Los santos serán maldecidos por sus transgresiones en contra de la orden unida; 11–16, El Señor abastece a Sus santos según Su propia manera; 17–18, La ley del Evangelio rige el cuidado de los pobres; 19–46, Se designan las mayordomías y las bendiciones de varios de los hermanos; 47–53, La orden unida de Kirtland y la de Sion deben funcionar separadamente; 54–66, Se establece la tesorería sagrada del Señor para la impresión de las Escrituras; 67–77, La tesorería general de la orden unida debe funcionar sobre la base del común acuerdo; 78–86, Los miembros de la orden unida deben pagar todas sus deudas, y el Señor los librará de la servidumbre económica.

1De cierto os digo, mis amigos, os doy consejo y un mandamiento concerniente a todos los bienes de la orden, la cual mandé organizar y establecer para que fuera una orden unida, una orden sempiterna para el beneficio de mi iglesia y para la salvación de los hombres hasta que yo venga;

2con la promesa inalterable e inmutable de que si eran fieles aquellos a quienes yo mandé, serían bendecidos con una multiplicidad de bendiciones;

3mas por cuanto no fueron fieles, estuvieron a punto de recibir una maldición.

4Por consiguiente, ya que algunos de mis siervos no han guardado el mandamiento, sino que han quebrantado el convenio por motivo de su avaricia, y con palabras fingidas, los he maldecido con una maldición muy grave y penosa.

5Porque yo, el Señor, he determinado en mi corazón que si se descubre que cualquiera de los que pertenecen a la orden es declarado transgresor, o en otras palabras, si quebranta el convenio que os liga, él será maldito en su vida, y será hollado por quien yo disponga,

6porque yo, el Señor, no seré burlado en estas cosas;

7y todo esto para que los inocentes que haya entre vosotros no sean condenados con los injustos, ni se escapen los culpables que se hallen entre vosotros; porque yo, el Señor, os he prometido una corona de gloria a mi diestra.

8De manera que, si sois transgresores, no podréis escapar de mi ira durante vuestra vida.

9Si sois separados por transgresión, no podréis escapar de los bofetones de Satanás sino hasta el día de la redención.

10Y ahora os doy el poder desde esta misma hora para que, si hay entre vosotros alguien que pertenezca a la orden, y es hallado transgresor y no se arrepiente de la maldad, lo entreguéis a los bofetones de Satanás; y no tendrá poder para traer mal sobre vosotros.

11Me es prudente; por tanto, os mando que os organicéis y le señaléis a cada cual su mayordomía;

12para que todo hombre me rinda cuentas de la mayordomía que le sea designada.

13Porque conviene que yo, el Señor, haga a todo hombre responsable, como mayordomo de las bendiciones terrenales que he dispuesto y preparado para mis criaturas.

14Yo, el Señor, extendí los cielos y formé la tierra, hechura de mis propias manos; y todas las cosas que en ellos hay son mías.

15Y es mi propósito abastecer a mis santos, porque todas las cosas son mías.

16Pero es preciso que se haga a mi propia manera; y he aquí, esta es la forma en que yo, el Señor, he decretado abastecer a mis santos, para que los pobres sean exaltados, de modo que los ricos sean humildes.

17Porque la tierra está llena, y hay suficiente y de sobra; sí, yo preparé todas las cosas, y he concedido a los hijos de los hombres que sean sus propios agentes.

18De manera que, si alguno toma de la abundancia que he creado, y no reparte su porción a los pobres y a los necesitados, conforme a la ley de mi evangelio, en el infierno alzará los ojos con los malvados, estando en tormento.

19Y ahora, de cierto os digo, concerniente a los bienes de la orden:

20Apártesele a mi siervo Sidney Rigdon, como su mayordomía, el sitio donde ahora reside y el terreno de la curtiduría, para que se sostenga mientras esté obrando en mi viña, de acuerdo con lo que yo disponga, cuando se lo mande.

21Y hágase todo conforme al acuerdo de la orden, y el consentimiento o voz unánime de la orden radicada en la tierra de Kirtland.

22Y esta mayordomía y bendición yo, el Señor, le confiero a mi siervo Sidney Rigdon por bendición sobre él y sobre su descendencia después de él;

23y multiplicaré bendiciones sobre él, si es humilde delante de mí.

24Además, señálesele a mi siervo Martin Harris, como su mayordomía, y de su descendencia después de él, el solar que mi siervo John Johnson recibió a cambio de su heredad anterior;

25y si es fiel, multiplicaré bendiciones sobre él y sobre su descendencia después de él.

26Dedique mi siervo Martin Harris su dinero a la proclamación de mi palabra, como lo indique mi siervo José Smith, hijo.

27Además, reciba mi siervo Frederick G. Williams el sitio donde actualmente reside.

28Y désele a mi siervo Oliver Cowdery el solar que se ha señalado, contiguo a la casa que será para la imprenta, el cual es el solar número uno; así como también el terreno sobre el cual reside su padre.

29Y entréguense la imprenta y todas sus pertenencias a mis siervos Frederick G. Williams y Oliver Cowdery.

30Y esto constituirá su mayordomía que se les designará.

31Y si son fieles, he aquí, los bendeciré y multiplicaré bendiciones sobre ellos.

32Y este es el principio de la mayordomía que les he señalado a ellos y a su descendencia después de ellos.

33Y si son fieles, multiplicaré bendiciones sobre ellos y su descendencia después de ellos, sí, una multiplicidad de bendiciones.

34Además, désele a mi siervo John Johnson la casa en que vive, así como la heredad, todo menos el terreno que se ha reservado para la edificación de mis casas, que es parte de esa heredad, y aquellos solares que se han apartado para mi siervo Oliver Cowdery.

35Y si es fiel, multiplicaré bendiciones sobre él.

36Y es mi voluntad que él venda los solares que se han destinado para edificar la ciudad de mis santos, según se lo indique la voz del Espíritu, y conforme al parecer y a la voz de la orden.

37Y este es el principio de la mayordomía que le he señalado como bendición a él y a su descendencia después de él.

38Y si es fiel, multiplicaré una multiplicidad de bendiciones sobre él.

39Además, señálense a mi siervo Newel K. Whitney las casas y el terreno donde ahora reside, y el solar y edificio que ocupa el establecimiento mercantil; también el terreno de la esquina al sur de dicho establecimiento y aquel sobre el cual se halla la fábrica de potasa.

40Todo esto le he señalado a mi siervo Newel K. Whitney como su mayordomía, como bendición sobre él y sobre su descendencia después de él, para el beneficio del establecimiento mercantil de mi orden que he establecido para mi estaca en la tierra de Kirtland.

41Sí, en verdad, esta es la mayordomía que le he señalado a mi siervo Newel K. Whitney, a saber, este establecimiento mercantil entero, a él y a su agente, y a su descendencia después de él.

42Y si guarda fielmente los mandamientos que le he dado, multiplicaré bendiciones sobre él y su descendencia después de él, sí, una multiplicidad de bendiciones.

43Además, apártesele a mi siervo José Smith, hijo, el terreno que se ha destinado para construir mi casa, el cual mide doscientos dos metros de fondo por sesenta de ancho; apártesele también la heredad sobre la cual reside ahora su padre;

44y este es el principio de la mayordomía que he señalado por bendición sobre él y sobre su padre.

45Porque he aquí, le he reservado una heredad a su padre para su sostén; por tanto, él será contado con los de la casa de mi siervo José Smith, hijo.

46Y multiplicaré bendiciones sobre la casa de mi siervo José Smith, hijo, si es fiel, sí, una multiplicidad de bendiciones.

47Ahora os doy un mandamiento tocante a Sion: No estaréis ligados por más tiempo a vuestros hermanos de Sion como orden unida, sino de este modo:

48Después de organizaros, os llamaréis la Orden Unida de la Estaca de Sion, de la ciudad de Kirtland; y vuestros hermanos, después de organizarse, se llamarán la Orden Unida de la Ciudad de Sion.

49Y se organizarán en sus propios nombres y en su propia representación; y tramitarán sus asuntos en su propia representación y en sus propios nombres;

50y vosotros tramitaréis los vuestros en vuestra propia representación, y en vuestros propios nombres.

51Y he mandado que se haga esto para vuestra salvación, y también para la salvación de ellos, por motivo de su expulsión, y por lo que ha de venir.

52Habiéndose quebrantado los convenios, por motivo de transgresión, con avaricia y palabras fingidas,

53quedáis, por tanto, separados de vuestros hermanos como orden unida, de modo que desde esta hora ya no estáis ligados a ellos sino de esta manera, como ya dije, mediante préstamos que determine esta orden en consejo, conforme a lo que vuestras circunstancias permitan y la voz del consejo disponga.

54Además, os doy un mandamiento concerniente a la mayordomía que os he designado:

55He aquí, son míos todos estos bienes, o de lo contrario, vana es vuestra fe y sois hipócritas, y los convenios que habéis hecho conmigo quedan deshechos;

56y si los bienes son míos, entonces sois mayordomos; de otra manera, no sois mayordomos.

57Mas de cierto os digo, os he puesto por mayordomos de mi casa, sí, mayordomos en verdad.

58Y con este propósito os he mandado organizar, sí, para imprimir mis palabras, la plenitud de mis Escrituras, las revelaciones que os he dado y las que más adelante os daré de cuando en cuando,

59con objeto de edificar mi iglesia y mi reino sobre la tierra, y preparar a mi pueblo para el tiempo, muy cerca ya, en que moraré con ellos.

60Y prepararéis una tesorería para vosotros, y la consagraréis a mi nombre;

61y nombraréis a uno de entre vosotros para que se encargue de la tesorería, y será ordenado con esta bendición.

62Y se le pondrá un sello a la tesorería, y todas las cosas sagradas se depositarán en ella; y ninguno de vosotros dirá que es de él, ni parte alguna de ella, porque os pertenecerá a todos vosotros en común.

63Os la entrego desde esta misma hora; y ahora procurad hacer uso de la mayordomía que os he señalado, excluyendo las cosas sagradas, con el fin de imprimir estas cosas sagradas como he dicho.

64Y se guardará el producto de las cosas sagradas en la tesorería, y se le pondrá un sello; y nadie lo usará ni lo sacará de la tesorería, ni se quitará el sello que se le haya fijado, sino por la voz de la orden o por mandamiento.

65Y así guardaréis en la tesorería el producto de las cosas sagradas, para propósitos sacrosantos.

66Y se llamará la tesorería sagrada del Señor; y se le pondrá un sello, a fin de que se conserve santa y consagrada ante el Señor.

67Además, se preparará otra tesorería, y se le designará un tesorero para que se encargue de ella, y se le fijará un sello;

68y todo el dinero que recibáis en vuestras mayordomías, como resultado de haber mejorado los bienes que os he designado, ya fueren casas, terrenos, ganado o lo que sea, salvo los santos y sagrados escritos que me he reservado para propósitos sacrosantos, se depositará en la tesorería en cuanto se reciba, en cantidades de cien, cincuenta, veinte, diez o cinco.

69O en otras palabras, si alguno de vosotros gana cinco dólares, échelos en la tesorería; o si gana diez, o veinte, o cincuenta, o cien, haga lo mismo;

70y ninguno de vosotros diga que es suyo; porque no ha de llamarse suyo, no, ni parte alguna.

71No se usará ninguna parte de ello, ni se sacará de la tesorería, sino por la voz y el común acuerdo de la orden.

72Y en esto consistirá la voz y el común acuerdo de la orden: Que si alguno de entre vosotros dice al tesorero: Tengo necesidad de esto para ayudarme en mi mayordomía,

73ya fueren cinco dólares, o diez dólares, veinte, cincuenta o cien, el tesorero le proporcionará la cantidad solicitada para ayudarle en su mayordomía,

74hasta que se descubra que es transgresor, y se manifieste claramente ante el consejo de la orden que es un mayordomo infiel e imprudente.

75Pero mientras goce de plena confraternidad, y sea fiel y sabio en su mayordomía, esto le será por prueba ante el tesorero para que no se lo niegue.

76Mas en caso de transgresión, el tesorero estará sujeto al consejo y a la voz de la orden.

77Y en caso de que el tesorero sea hallado mayordomo infiel e imprudente, comparecerá ante el consejo y la voz de la orden, y será quitado de su puesto, y se nombrará a otro en su lugar.

78Además, de cierto os digo en cuanto a vuestras deudas, he aquí, es mi voluntad que las paguéis todas;

79y es mi voluntad que os humilléis delante de mí y obtengáis esta bendición por vuestra diligencia, humildad y la oración de fe.

80Y si sois diligentes y humildes, y ejercitáis la oración de fe, he aquí, ablandaré el corazón de vuestros acreedores, hasta que os envíe los medios para libraros.

81Por tanto, escribid luego a Nueva York, escribid conforme a lo que dictare mi Espíritu, y ablandaré el corazón de vuestros acreedores para que sea quitado de sus mentes el deseo de afligiros.

82Y si vosotros sois humildes y fieles, e invocáis mi nombre, he aquí, os daré la victoria.

83Os hago la promesa de que por esta vez seréis librados de vuestra servidumbre.

84Si tenéis la oportunidad de conseguir préstamos en cantidades de cientos o miles, hasta obtener lo suficiente para libraros de la servidumbre, es vuestro el privilegio.

85Hipotecad los bienes que he puesto en vuestras manos esta sola vez, firmando de común acuerdo o de otra manera, como os parezca bien.

86Os doy este privilegio solamente esta vez; y he aquí, si procedéis a hacer las cosas que he puesto delante de vosotros, de acuerdo con mis mandamientos, todas estas cosas son mías, y vosotros sois mis mayordomos, y el amo no permitirá que sea desbaratada su casa. Así sea. Amén.