La Biblia

Doctrina y Convenios 117

1–9, Los siervos del Señor no deben codiciar las cosas materiales, pues “¿qué son los bienes para el Señor?”; 10–16, Han de abandonar su pequeñez de alma, y sus sacrificios han de ser sagrados para el Señor.

1De cierto, así dice el Señor, arreglen sus negocios rápidamente mis siervos William Marks y Newel K. Whitney, y emprendan su viaje de la tierra de Kirtland antes que yo, el Señor, mande otra vez las nieves sobre la tierra.

2Despierten, levántense y salgan sin demorar, porque yo, el Señor, lo mando.

3Por tanto, si demoran, no les irá bien.

4Arrepiéntanse de todos sus pecados y de todos sus deseos codiciosos delante de mí, dice el Señor; pues, ¿qué son los bienes para mí?, dice el Señor.

5Entréguense las propiedades de Kirtland para liquidar las deudas, dice el Señor. Entregadlas, dice él, y lo que quede, permanezca en vuestras manos.

6Pues, ¿no tengo yo las aves de los cielos, y también los peces del mar y las bestias de las montañas? ¿No he hecho yo la tierra? ¿No dirijo los destinos de todos los ejércitos de las naciones de la tierra?

7Por tanto, ¿no haré yo que los yermos retoñen, florezcan y produzcan en abundancia?, dice el Señor.

8¿No hay suficiente lugar en las colinas de Adán-ondi-Ahmán, y en los llanos de Olaha Shinehah, o sea, la tierra donde moró Adán, para que tengáis que codiciar lo que no es más que una gota, y despreciar las cosas más importantes?

9Subid acá, pues, a la tierra de mi pueblo, sí, a Sion.

10Sea fiel mi siervo William Marks sobre pocas cosas, y llegará a gobernar muchas cosas. Presida él en medio de mi pueblo en la ciudad de Far West, y sea bendecido con las bendiciones de mi pueblo.

11Avergüéncese mi siervo Newel K. Whitney de la banda nicolaíta y de todas sus abominaciones secretas, así como de toda su pequeñez de alma delante de mí, dice el Señor, y suba a la tierra de Adán-ondi-Ahmán y sea obispo para mi pueblo, no de nombre sino de hecho, dice el Señor.

12Y además, os digo que tengo presente a mi siervo Oliver Granger. He aquí, de cierto le digo que su nombre se guardará en memoria sagrada de generación en generación para siempre jamás, dice el Señor.

13Por tanto, luche seriamente por la redención de la Primera Presidencia de mi Iglesia, dice el Señor; y cuando caiga, se levantará nuevamente, porque su sacrificio será más sagrado para mí que su ganancia, dice el Señor.

14Por tanto, suba luego a la tierra de Sion; y en el debido tiempo será comerciante en mi nombre para el beneficio de mi pueblo, dice el Señor.

15Por consiguiente, ningún hombre menosprecie a mi siervo Oliver Granger, sino descansen sobre él para siempre jamás las bendiciones de mi pueblo.

16Y además, de cierto os digo, acuérdense todos mis siervos de la tierra de Kirtland del Señor su Dios, y también de mi casa, para guardarla y conservarla santa, y para derribar a los cambistas de dinero en mi propio y debido tiempo, dice el Señor. Así sea. Amén.