La Biblia

Doctrina y Convenios 129

1–3, En el cielo hay seres resucitados y seres espirituales; 4–9, Se dan las claves mediante las cuales se puede reconocer a los mensajeros procedentes de allende el velo.

1Hay dos clases de seres en los cielos, a saber: Ángeles, que son personajes resucitados con cuerpo de carne y huesos.

2Por ejemplo, Jesús dijo: Palpad, y ved; porque un espíritu ni tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.

3En segundo lugar: Los espíritus de hombres justos hechos perfectos, aquellos que no han resucitado, pero que heredan la misma gloria.

4Cuando venga un mensajero diciendo que tiene un mensaje de Dios, extiéndele tu mano y pídele la suya para estrecharla.

5Si es un ángel, lo hará, y sentirás su mano.

6Si es el espíritu de un hombre justo hecho perfecto, vendrá en su gloria; porque solo de esa manera se puede aparecer.

7Pídele que te estreche la mano, pero no se moverá, porque es contrario al orden de los cielos que un hombre justo engañe; sin embargo, aun así comunicará su mensaje.

8Si es el diablo, fingiendo ser un ángel de luz, cuando le pidas que estreche tu mano, te ofrecerá la suya, pero no sentirás nada; así podrás descubrirlo.

9Estas son tres grandes claves mediante las cuales podrás saber si una ministración procede de Dios.