La Biblia

Doctrina y Convenios 35

1–2, El modo como pueden los hombres llegar a ser los hijos de Dios; 3–7, Sidney Rigdon es llamado para bautizar y conferir el Espíritu Santo; 8–12, Las señales y los milagros se efectúan por la fe; 13–16, Los siervos del Señor trillarán a las naciones por el poder del Espíritu; 17–19, José Smith posee las llaves de los misterios; 20–21, Los elegidos soportarán el día de la venida del Señor; 22–27, Israel será salvo.

1Escuchad la voz del Señor vuestro Dios, el Alfa y la Omega, el principio y el fin, cuya vía es un giro eterno, el mismo hoy que ayer y para siempre.

2Soy Jesucristo, el Hijo de Dios, que fui crucificado por los pecados del mundo, sí, por cuantos crean en mi nombre, a fin de que lleguen a ser hijos de Dios, uno en mí, como yo soy uno en el Padre, como el Padre es uno en mí, para que seamos uno.

3He aquí, de cierto, de cierto le digo a mi siervo Sidney: He puesto mis ojos en ti y en tus obras. He oído tus oraciones y te he preparado para una obra mayor.

4Bendito eres, porque harás grandes cosas. He aquí, fuiste enviado, como lo fue Juan, a fin de preparar la vía delante de mí, y delante de Elías el Profeta, que había de venir, y no lo supiste.

5Bautizaste en el agua para arrepentimiento, pero no recibieron el Espíritu Santo;

6pero ahora te doy el mandamiento de bautizar en agua, y recibirán el Espíritu Santo por la imposición de manos, como lo hacían los antiguos apóstoles.

7Y acontecerá que se efectuará una obra grande en la tierra entre los gentiles, porque se manifestarán su insensatez y sus abominaciones ante los ojos de toda la gente.

8Porque yo soy Dios, y mi brazo no se ha acortado; y mostraré milagros, señales y maravillas a todos los que crean en mi nombre.

9Y quienes pidan con fe en mi nombre, echarán fuera demonios; sanarán a los enfermos; harán que los ciegos reciban la vista, que los sordos oigan, los mudos hablen y los cojos anden.

10Y pronto viene la hora en que se mostrarán grandes cosas a los hijos de los hombres;

11mas sin fe no se manifestará cosa alguna, sino desolaciones sobre Babilonia, la cual ha hecho que todas las naciones beban del vino de la ira de sus fornicaciones.

12Y no hay quien haga lo bueno salvo aquellos que están dispuestos a recibir la plenitud de mi evangelio, que he enviado a esta generación.

13Por tanto, llamo a lo débil del mundo, a aquellos que son indoctos y despreciados, para trillar a las naciones por el poder de mi Espíritu.

14Y su brazo será mi brazo, y yo seré su escudo y su broquel; y ceñiré sus lomos y lucharán por mí varonilmente; y sus enemigos estarán debajo de sus pies; y dejaré caer la espada en su defensa, y por el fuego de mi indignación los preservaré.

15Y se predicará el evangelio a los pobres y a los mansos, y estarán esperando la hora de mi venida, porque ya está próxima;

16y aprenderán la parábola de la higuera, porque ahora mismo el verano se aproxima.

17Y he enviado la plenitud de mi evangelio por conducto de mi siervo José; y en debilidad lo he bendecido;

18y le he dado las llaves del misterio de aquellas cosas que han sido selladas, sí, cosas que han existido desde la fundación del mundo, y las que vendrán desde ahora hasta el tiempo de mi venida, si persevera en mí; y si no, yo pondré a otro en su lugar.

19Por tanto, vela por él para que su fe no falte, y se concederá por el Consolador, el Espíritu Santo, que sabe todas las cosas.

20Y un mandamiento te doy, que escribas por él; y se darán las Escrituras, tal como se hallan en mi propio seno, para la salvación de mis escogidos;

21porque oirán mi voz y me verán, y no estarán dormidos, y soportarán el día de mi venida; porque serán purificados, tal como yo soy puro.

22Y ahora te digo, permanece con él y él viajará contigo; no lo abandones, y de seguro acontecerán estas cosas.

23Y cuando no estés escribiendo, he aquí, a él se le concederá profetizar; y tú predicarás mi evangelio y citarás a los santos profetas para comprobar las palabras de él, según le sean dadas.

24Guardad todos los mandamientos y convenios que os ligan; y haré estremecer los cielos para vuestro beneficio, y Satanás temblará, y Sion se regocijará sobre los collados y florecerá;

25e Israel será salvo en mi propio y debido tiempo; y será conducido por las llaves que he dado, para nunca más ser confundido.

26Alzad vuestros corazones y regocijaos; vuestra redención se aproxima.

27No temáis, pequeña grey, el reino es vuestro hasta que yo venga. He aquí, vengo pronto. Así sea. Amén.