1
He aquí, una obra maravillosa está a punto de aparecer entre los hijos de los hombres.
2
Por tanto, oh vosotros que os embarcáis en el servicio de Dios, mirad que le sirváis con todo vuestro corazón, alma, mente y fuerza, para que aparezcáis sin culpa ante Dios en el último día.
3
De modo que, si tenéis deseos de servir a Dios, sois llamados a la obra;
4
pues he aquí, el campo blanco está ya para la siega; y he aquí, quien mete su hoz con su fuerza atesora para sí, de modo que no perece, sino que trae salvación a su alma;
5
y fe, esperanza, caridad y amor, con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios, lo califican para la obra.
6
Tened presente la fe, la virtud, el conocimiento, la templanza, la paciencia, la bondad fraternal, piedad, caridad, humildad, diligencia.
7
Pedid, y recibiréis; llamad, y se os abrirá. Amén.