1
He aquí, de cierto os digo, que el corazón de mi siervo James Covel fue recto ante mí, porque hizo convenio conmigo de obedecer mi palabra.
2
Y recibió la palabra con alegría, pero enseguida lo tentó Satanás, y el temor a la persecución y los afanes del mundo hicieron que rechazara la palabra.
3
Por consiguiente, quebrantó mi convenio, y queda en mí hacer con él como bien me parezca. Amén.