1
He aquí, así dice el Señor, el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el mismo que fue crucificado por los pecados del mundo:
2
He aquí, de cierto, de cierto te digo, que tú, mi siervo Newel Knight, deberás permanecer firme en el llamamiento al cual te he nombrado.
3
Y si tus hermanos desean escapar de sus enemigos, arrepiéntanse de todos sus pecados, y sean verdaderamente humildes y contritos ante mí.
4
Y ya que se ha quebrantado el convenio que hicieron conmigo, ahora queda nulo y sin efecto.
5
¡Y ay de aquel por quien vino esta ofensa!, porque mejor le hubiera sido que se hubiese ahogado en lo profundo del mar.
6
Mas benditos son aquellos que han guardado el convenio y observado el mandamiento, porque obtendrán misericordia.
7
Por tanto, levantaos y huid de la tierra, no sea que vuestros enemigos os acometan; y emprended vuestro viaje, y nombrad a quien deseéis para que sea vuestro líder y pague dinero por vosotros.
8
Y así iréis a las regiones del oeste, a la tierra de Misuri, hasta las fronteras de los lamanitas.
9
Y acabado el viaje, he aquí, os digo, ganaos la vida a la manera de los hombres hasta que yo os prepare lugar.
10
Y además, sed pacientes en la tribulación hasta que yo venga; he aquí, vengo pronto y mi galardón está conmigo, y los que temprano me han buscado hallarán reposo para sus almas. Así sea. Amén.