Ir al juego

Guarda tu progreso

Crea tu perfil gratis

Menú

Guarda tu progreso Crea tu ficha para guardar tus coronas

Juego y comunidad

Aventura Continúa tu recorrido Desafíos Empieza o retoma tus partidas Clasificación

Escrituras y comunidad

Biblioteca Retoma, profundiza y recorre las Escrituras. Mi rama Benidorm Cambiar de rama Busca otra rama

Ajustes

Idioma Español

Información

Quiénes somos Aviso legal Privacidad
Inicio Aventura Biblioteca Desafíos Clasificación Iglesia
Doctrina y Convenios 67 13 de 14

Doctrina y Convenios 67

Para acoger este capítulo Una palabra para recibir 1–3, El Señor escucha las oraciones de Sus élderes y vela por ellos; 4–9, Desafía a la persona más sabia a reproducir la menor de Sus revelaciones; 10–14, Los élderes fieles serán vivificados por el Espíritu y verán la faz de Dios. ⌃

1 He aquí, escuchad, oh élderes de mi iglesia que os habéis congregado, cuyas oraciones he oído, cuyos corazones conozco y cuyos deseos han ascendido a mí.

2 He aquí, mis ojos están sobre vosotros, y los cielos y la tierra están en mis manos, y las riquezas de la eternidad son mías para dar.

3 Os esforzasteis en creer que recibiríais la bendición que se os había ofrecido; mas he aquí, de cierto os digo que existían temores en vuestros corazones, y en verdad, esta es la razón por la que no la recibisteis.

4 Y ahora yo, el Señor, os doy un testimonio de la verdad de estos mandamientos que se hallan delante de vosotros.

5 Vuestros ojos han estado sobre mi siervo José Smith, hijo; y su lenguaje y sus imperfecciones habéis conocido, y en vuestro corazón habéis procurado conocimiento para poder expresaros en un lenguaje superior al suyo. Esto también lo sabéis.

6 Ahora, escoged del Libro de Mandamientos el menor de entre ellos, y nombrad al que de vosotros sea el más sabio;

7 y si hay entre vosotros alguien que pueda hacer uno semejante, entonces sois justificados al decir que no sabéis que son verdaderos;

8 mas si no podéis hacer uno semejante, estáis bajo condenación si no testificáis que son verdaderos.

9 Porque sabéis que no hay injusticia en ellos, y lo que es justo desciende de lo alto, del Padre de las luces.

10 Y además, de cierto os digo que es vuestro el privilegio, y os hago una promesa a vosotros los que habéis sido ordenados a este ministerio, que si os despojáis de toda envidia y temor, y os humilláis delante de mí, porque no sois suficientemente humildes, el velo se rasgará, y me veréis y sabréis que yo soy, no con la mente carnal o natural, sino con la espiritual.

11 Porque ningún hombre en la carne ha visto a Dios jamás, a menos que haya sido vivificado por el Espíritu de Dios.

12 Ni puede hombre natural alguno aguantar la presencia de Dios, ni conforme a la mente carnal.

13 No podéis aguantar ahora la presencia de Dios, ni la ministración de ángeles; por consiguiente, continuad con paciencia hasta perfeccionaros.

14 No volváis atrás en vuestras mentes, y cuando seáis dignos, veréis y sabréis en mi propio y debido tiempo lo que os fue conferido por la mano de mi siervo José Smith, hijo. Amén.

Origen del texto

Las Sagradas Escrituras Leer este capítulo en el sitio de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días↗

Foro

El Foro no está abierto en tu barrio. La lectura y tus marcas siguen disponibles.

Mis marcas

Mis marcas

Lo que quieres volver a encontrar en este capítulo.

Selecciona un pasaje para subrayarlo, anotarlo o guardarlo.

Marca eliminada

Mis marcas

Guardar una nota

Marca visual
Color

Esta nota es privada y nunca se publica en el Foro.

Más

¿Qué quieres hacer con este pasaje?

Comodidad de lectura

Tamaño del texto
Interlineado
Ancho de línea
Tipografía
Fondo
Ilustraciones

Compartir este pasaje

Enviar por WhatsApp XPublicar en X

Enlace copiado

Una lectura a tu ritmo

Este capítulo

Estamos preparando una lectura cómoda para Este capítulo.

Seguimos afinando el espacio de lectura de Este capítulo para que sea realmente cómodo.

Seguimos preparando Este capítulo para una lectura cómoda. Gracias por esperar un momento más.

No hemos podido preparar la lectura de Este capítulo por ahora.