La Biblia

Doctrina y Convenios 81

1–2, La Primera Presidencia siempre posee las llaves del reino; 3–7, Si Frederick G. Williams es fiel en su ministerio, logrará la vida eterna.

1De cierto, de cierto te digo, mi siervo Frederick G. Williams: Escucha la voz del que habla, la palabra del Señor tu Dios, y atiende al llamamiento al cual eres llamado, a saber, el de ser sumo sacerdote en mi iglesia y consejero de mi siervo José Smith, hijo,

2a quien he dado las llaves del reino, que siempre corresponden a la presidencia del sumo sacerdocio;

3por tanto, en verdad lo reconozco a él, y lo bendeciré; y también a ti, si eres fiel en consejo, en el oficio al que te he nombrado, en tus oraciones siempre, vocalmente así como en tu corazón, en público y en secreto; y también en tu ministerio de proclamar el evangelio en la tierra de los vivientes y entre tus hermanos.

4Y en el cumplimiento de estas cosas realizarás el mayor beneficio para tus semejantes, y adelantarás la gloria de aquel que es tu Señor.

5De manera que, sé fiel; ocupa el oficio al que te he nombrado; socorre a los débiles, levanta las manos caídas y fortalece las rodillas debilitadas.

6Y si eres fiel hasta el fin, recibirás una corona de inmortalidad, así como la vida eterna en las mansiones que he preparado en la casa de mi Padre.

7He aquí, estas son las palabras del Alfa y la Omega, sí, Jesucristo. Amén.