1
De cierto, así dice el Señor concerniente a los libros apócrifos: Contienen muchas cosas verdaderas, y en su mayoría se han traducido correctamente;
2
hay muchas cosas en ellos que no son verdaderas, que son interpolaciones de los hombres.
3
De cierto os digo, que no es necesario que los libros apócrifos sean traducidos.
4
Por tanto, quien los lea, que entienda, porque el Espíritu manifiesta la verdad;
5
y el que sea iluminado por el Espíritu logrará beneficio de ellos;
6
y el que no reciba por medio del Espíritu no puede beneficiarse. Por consiguiente, no es necesario que sean traducidos. Amén.