La Biblia

Doctrina y Convenios 96

1, La Estaca de Sion de Kirtland debe fortalecerse; 2–5, El obispo es el que ha de dividir las heredades de los santos; 6–9, John Johnson ha de ser miembro de la orden unida.

1He aquí, os digo, os muestro sabiduría para que sepáis cómo obrar concerniente a este asunto, porque me es conveniente que se fortalezca esta estaca que he establecido para la fuerza de Sion.

2Por tanto, hágase cargo mi siervo Newel K. Whitney del lugar que se os ha señalado, sobre el cual me propongo edificar mi santa casa.

3Y además, divídase en solares, según fuere prudente, para el beneficio de los que buscan heredades, conforme a lo que determinéis entre vosotros en concilio.

4Tened cuidado, pues, de atender a este asunto y a la porción que sea necesaria para el beneficio de mi orden, con objeto de llevar mi palabra a los hijos de los hombres.

5Porque he aquí, de cierto os digo, esto es lo que me es más conveniente, que salga mi palabra a los hijos de los hombres con objeto de sojuzgar sus corazones para vuestro bien. Así sea. Amén.

6Y además, de cierto os digo, que me es prudente y oportuno que mi siervo John Johnson, cuya ofrenda he aceptado y cuyas oraciones he oído, a quien hago promesa de vida eterna, si guarda mis mandamientos desde ahora en adelante

7—porque es descendiente de José y partícipe de las bendiciones de la promesa hecha a sus padres—

8de cierto os digo, me es oportuno que sea miembro de la orden, para que ayude a llevar mi palabra a los hijos de los hombres.

9Por tanto, lo ordenaréis para esta bendición, y procurará diligentemente liquidar los gravámenes que pesan sobre la casa que se os ha señalado, para que él more en ella. Así sea. Amén.