La Biblia
Eclesiastés 5
Dios está en el cielo — Se conoce la voz del necio por la multitud de las palabras — Guarda tus promesas — Las riquezas y los bienes son un don de Dios.
3Porque de la mucha ocupación vienen los sueños; y de la multitud de las palabras, la voz del necio.
5Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.
9El provecho de la tierra es para todos; el rey mismo está al servicio de los campos.
14las cuales se pierden en malos negocios; y al hijo que engendran, nada le queda en la mano.