La Biblia
Hechos 2
Se derrama el Espíritu en el día de Pentecostés — Pedro testifica de la resurrección de Jesús — También enseña cómo obtener la salvación y habla del don del Espíritu Santo — Muchos creen y son bautizados.
1Y cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un lugar;
3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentaron sobre cada uno de ellos.
5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí, ¿no son galileos todos estos que hablan?
8¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?
11cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose los unos a los otros: ¿Qué quiere decir esto?
13Pero otros, burlándose, decían: Están borrachos.
15Porque estos no están borrachos, como vosotros suponéis, ya que es la hora tercera del día;
16sino que esto es lo que fue dicho por el profeta Joel:
19Y daré prodigios arriba en el cieloy señales abajo en la tierra,sangre y fuego y vapor de humo;
21y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.
26Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua;y aun mi carne descansará en esperanza,
27porque no dejarás mi alma en el Hades,ni permitirás que tu Santo vea corrupción.
28Me hiciste conocer los caminos de la vida;me llenarás de gozo con tu presencia.
32A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.
35hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

43Y a toda persona le sobrevino temor, y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44Y todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas;
45y vendían sus posesiones y sus bienes, y lo repartían a todos, según la necesidad de cada uno.