La Biblia
Juan 4
Jesús enseña a una mujer samaritana — Todos deben adorar al Padre en espíritu y en verdad — Quienes cosechan almas obtienen la vida eterna — Muchos samaritanos creen — Jesús sana al hijo de un noble.
2(aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),
3dejó Judea y se fue otra vez a Galilea.
4Y era menester que pasase por Samaria.
7Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.
8(Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar algo de comer).
13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua volverá a tener sed;
15La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga sed ni venga acá a sacarla.
16Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido y ven acá.
17Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido,
18porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.
19Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
24Dios es Espíritu; y los que le adoran, es necesario que le adoren en espíritu y en verdad.
26Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.
28Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad y dijo a los hombres:
29Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Cristo?
30Entonces salieron de la ciudad y fueron a él.
31Entretanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come.
32Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer que vosotros no sabéis.
33Entonces los discípulos se decían el uno al otro: ¿Le habrá traído alguien de comer?
34Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.
37Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega.
41Y muchos más creyeron por la palabra de él.
43Y dos días después, salió de allí y fue a Galilea.
44Porque Jesús mismo dio testimonio de que un profeta no tiene honra en su propia tierra.
48Entonces Jesús le dijo: Si no veis señales y prodigios, no creeréis.
49El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.
50Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo y se fue.
54Este segundo milagro hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea.