La Biblia
Lucas 14
Jesús vuelve a sanar en el día de reposo — Enseña acerca de la humildad y enseña la parábola de la gran cena — Quienes le sigan deben renunciar a todo.
2Y he aquí, un hombre hidrópico estaba delante de él.
4Pero ellos callaron. Entonces él, tomándole, le sanó y le despidió.
6Y no le podían replicar a estas cosas.
11Porque cualquiera que se ensalza será humillado; y el que se humilla será ensalzado.
13Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;
16Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.
19Y el otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos; te ruego que me disculpes.
20Y el otro dijo: Acabo de casarme y, por tanto, no puedo ir.
22Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar.
24Pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena.
25Y mucha gente iba con él; y volviéndose, él les dijo:
27Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí no puede ser mi discípulo.
30diciendo: Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar.
32De otra manera, cuando aún el otro está lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.
34Buena es la sal; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se sazonará?