La Biblia
Lucas 8
Jesús enseña la parábola del sembrador y la interpreta — Calma la tempestad y echa fuera a una legión de demonios que enseguida entra en un hato de cerdos; sana a una mujer que padece de flujo de sangre y levanta de la muerte a la hija de Jairo.
4Y como se juntó una gran multitud, y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola:
6Y otra parte cayó entre las piedras; y una vez que brotó, se secó, porque no tenía humedad.
7Y otra parte cayó entre espinos, y los espinos que brotaron juntamente la ahogaron.
9Y sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola.
11Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.
19Y vinieron a él su madre y sus hermanos; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud.
20Y le fue dado aviso, diciendo: Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.
26Y navegaron a la tierra de los gadarenos, que está en la ribera opuesta a Galilea.
31Y le rogaban que no los mandase ir al abismo.
36Y los que lo habían visto les contaron cómo había sido sanado aquel endemoniado.
40Y aconteció que cuando volvió Jesús, la gente le recibió con gozo, porque todos le esperaban.
44se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante cesó su flujo de sangre.
46Y Jesús dijo: Alguien me ha tocado, porque yo he percibido que ha salido poder de mí.
48Y él le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; ve en paz.
50Y oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y ella será sanada.
52Y lloraban todos y se lamentaban. Y él dijo: No lloréis; no está muerta, sino que duerme.
53Y hacían burla de él, sabiendo que estaba muerta.
54Pero él, tomándola de la mano, clamó, diciendo: ¡Muchacha, levántate!
55Entonces su espíritu volvió, y se levantó inmediatamente; y él mandó que le diesen de comer.
56Y sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijesen lo que había sucedido.